13. TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS Y CAMBIOS SOCIALES EN EL SIGLO XIX Y PRIMER TERCIO DE

Escrito por manuelvidal 05-01-2013 en General. Comentarios (0)

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TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS Y CAMBIOS SOCIALES EN ELSIGLO XIX Y PRIMER

TERCIO DEL SIGLO XX

 

13.1. TRANSFORMACIONESECONÓMICAS. PROCESO DE DESAMORTIZACIÓN Y CAMBIOS AGRARIOS. LAS PECULIARIDADESDE LA INCORPORACIÓN DE ESPAÑA A LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. MODERNIZACIÓN DE LASINFRAESTRUCTURAS. EL IMPACTO DEL FERROCARRIL.

          1.Transformaciones agrarias

              La tierra era la principal fuente de riqueza al llegar el final delAntiguo Régimen. Con la llegada del liberalismo surge la propiedad privada y libre.Para ello, los políticos liberales abolieron los señoríos y los derechosjurisdiccionales de la nobleza (pero sin expropiarles sus tierras) y sedesvinculó y desamortizó la propiedad de los bienes de la Iglesia y de losmunicipios.

            Los decretos desamortizadorescomienzan con Godoy (1807), siguen con las Cortes de Cádiz (1813) y el Trienioliberal (1821), pero las mayores desamortizaciones fueron las de Mendizábal (8de mayo de 1833) sobre bienes de las órdenes monásticas y de Madoz (1 de mayode 1855) sobre bienes del clero secular, municipales o comunales. Los objetivoseran paliar la situación de la Hacienda pública, atraer partidarios liberales eimpulsar la reforma agraria. Las propiedades del clero y de los municipiosfueron declaradas bienes nacionales y vendidas en pública subasta, subdivididasen lotes, y tasadas para su compra en títulos de deuda pública o en metálico.

            Los resultados fueron en parte losesperados:

            • Se redujo la deuda pública yaumentó la superficie cultivada y la producción.

• Los efectos sobre lapropiedad fueron diversos: allí donde existían oligarquías rurales, ladesamortización aumentó la concentración, consolidándose el modelolatifundista, pero en Castilla la Vieja y León, las pequeñas propiedades setriplicaron, creciendo el minifundismo, mientras que en Levante la propiedadenfitéutica[1]se consolidó.

            Sin embargo, en general, no hubo unaredistribución de la tierra, concentrándose en pocas manos, accediendo a ella,especialmente la burguesía. Fue posiblemente una de las causas del atrasoagrícola y del fracaso de la revolución industrial.

            La producción agrícola se basó en latrilogía mediterránea (cereales, olivo y vid). La expansión agrícola se produjopor el desarrollo de cultivos especializados dedicados a la exportación: vino,aceite, cítricos y carne de vacuno. La vid se vio favorecida por la filoxerafrancesa, el tratado preferencial con este país en 1882 y los nuevos enlacesferroviarios.

            Hubo sectores agrícolas,principalmente en las regiones periféricas, que sustituyeron los cultivos tradicionales de cereales por viñedos,frutales, plantas industriales (tabaco, remolacha, lino), productos hortícolasque pasaron del 19% de superficie cultivada en 1860 al 25% en 1893, ytubérculos (patata). Las huertas de Valencia, Murcia, Cataluña y valle del Ebrose dedicaron al consumo urbano y a la exportación.

            Los cereales se vieron afectados porlas importaciones masivas a partir de 1880, provocando la caída de laproducción de zonas tradicionales de Castilla y Extremadura, debiéndoserecurrir en 1887 al proteccionismo, extendido en 1891 a todos los productosagrícolas, incluido el aceite, aumentando la superficie cultivada ente 1887 y1900. Sin embargo, con esta política proteccionista, el campo se resistía alcambio y mantuvo una baja productividad, por debajo de la europea en un 30 040%. En 1900, el sector agrario representaba el 40% del calor del productonacional y ocupaba al 70% de la población activa.

          2.La incorporación de España a la Revolución industrial.

             En el ámbito del sector secundario (la industria), España vio como larevolución que se había iniciado en Gran Bretaña y se extendía a otras zonas dela Europa occidental, sólo afectaba de forma muy localizada a Cataluña y PaísVasco.

            Entre los factores que explican esteretraso se encuentran:

  Decarácter político: las continuas guerras, la pérdida de los territoriosamericanos. Los conflictos revolucionarios.

   De caráctereconómico: la escasez de carbón de alta calidad (antracita, hulla), y dematerias primas, deficiente red de comunicaciones, atraso tecnológico agravadopor la falta de capital nacional y dependencia energética exterior,insuficiencia de mercado interior, excesivo proteccionismo, poca mentalidadempresarial.

            A pesar de todo, entre 1830 y 1910hubo un crecimiento de un 80% de la renta per cápita. Diferente fue laevolución en el periodo 1914-1931. El retorno de capitales de Cuba y América,las inversiones extranjeras y la neutralidad española durante la guerra,generaron grandes beneficios en la banca, aumentaron las exportaciones deminerales, creció notablemente la industria textil y se aceleraron lasindustrias siderúrgica, química, eléctrica y cementera. Con la dictadura dePrimo de Rivera la inversión estatal impulsa las obras públicas enferrocarriles, carreteras, obras hidráulicas. Son años en los que la industriade bienes de equipo supera a la de bienes de consumo, incluso se desarrolla laindustria ligera, como la automovilística (Hispano-Suiza).

            La industria algodonera y lasiderurgia moderna fueron los motores que iniciaron el proceso deindustrialización:

                        Industria textil: La incipiente industriacatalana se frenó como consecuencia de la Guerra de Independencia, la pérdidadel mercado americano y las guerras carlistas. A partir de 1830 se inicia eldespegue de la industria algodonera gracias a la mecanización (en 1833 seinstala la primera máquina de vapor), el aumento de la demanda interior, laexistencia de una burguesía emprendedora y la legislación proteccionista.Durante la fase de mayor expansión (1840-1868) se concentró geográficamente entorno a Barcelona, atrayendo otros sectores textiles como el lanero (detradición castellana) y el sedero (antes en Valencia y Murcia). Se abarataronlos costes mediante el empleo de mujeres y niños. La Guerra de Secesiónestadounidense (1861-1865) redujo la llegada de algodón y la crisis desubsistencias de 1867-1868 supuso el fin del periodo de mayor crecimientoeconómico.

            Entre 1870 y 1880 el crecimiento fuemenor pues el mercado interior estaba saturado. No obstante la producción semantuvo por las medidas proteccionistas y por la exclusiva del mercado cubano.La pérdida de las colonias trajo consigo una segunda crisis a la industriatextil catalana, que no se recobrará hasta la segunda década del siglo XXgracias a la neutralidad española durante la Gran Guerra (1914-1918).

                        Siderurgia: El primer intento de instalar unamoderna siderurgia en España fue en Málaga, con el fin de explotar losyacimientos de hierro de Marbella y Ojen. En 1832 funcionan los primeros altoshornos de la Concepción (Marbella) y la Constancia (Málaga). Pero la escasez decoque hizo que entraran en decadencia hacia 1860.

            El segundo intento tuvo comoescenario Asturias, que contaba con las cuencas carboníferas de Mieres y Langreo.En 1848 se funda un alto horno en Mieres y en 1857 otro en La Felguera. Apartir de 1868 desplaza a la siderurgia andaluza.

            Hasta la última década del siglo XIXno se impone la siderurgia vasca gracias a la abundancia de hierro, al coqueinglés y al capital vasco. Desde 1848 funcionaba el alto horno de Balueta. En1860 la empresa Ybarra y Cía instaló otro en Baracaldo. A partir de 1880, laconcentración de grandes compañías y la modernización de la industria pusieronal País Vasco a la cabeza de la siderurgia española, acaparando el 83% de laproducción.

                        Minería: A partir de 1868 y la promulgación dela Ley de Bases sobre Minas, la entrada de capital extranjero impulsó laexplotación del subsuelo español: cobre (Tiotinto), plomo (Linares), mercurio(Almadén), plata (Jaén), carbón (Asturias, León), hierro (País Vasco, Málaga),zinc (Asturias). España se convirtió en un importante exportador de minerales(a finales del siglo XIX era el mayor exportador de hierro de Europa).

            Si bien es verdad que una buenaparte de los beneficios salieron del país, otros se reinvirtieron contribuyendoa desarrollar la industria vasca, el ferrocarril y otros sectores industriales.

                        Otras industrias: El desarrollo siderúrgicopermitió el crecimiento de la industria mecánica y metalúrgica detransformación. Primero en Cataluña con la fundación de “Maquinaria Terrestre yMarítima” en 1858, aunque con limitaciones por depender de la siderurgiavizcaína. El País Vasco se convirtió en el centro principal (Astilleros delNervión, 1888; Compañía Euskalduna de construcción y reparación de buques, 1900;Sociedad española de Construcción naval, 1909) gracias a la políticaproteccionista de los distintos gobiernos.

            La industria química irá de la manode la textil (colorantes), de la producción de abonos y explosivos. Laeléctrica, para el alumbrado público. Las industrias alimentarias sedesarrollaron al amparo del crecimiento de la demanda interna: harinera(Valladolid, Santander), vinícola (Rioja, Jerez, Requena-Utiel), pasera(Alicante), aceitunera, azucarera (Granada), conservas de pescado (Vigo) y decorcho (Cataluña).

          3.Modernización de las infraestructuras. El impacto del ferrocarril.

             La construcción de carreteras emprendida a partir de 1840 y revitalizadacon el Plan General de Carreteras de 1886, aumentó las vías nacionales de17.000 Km a más de 36.000 Km a finales de siglo. Importante fue la mejora depuertos para la navegación marítima, así como la introducción del vapor.

            Sin embargo, el transporte quearticuló el mercado interior fue el ferrocarril,cuyo comienzo fue 30 años posterior al del resto de Europa occidental. De 1848data la primera línea férrea, la Barcelona-Mataró y de 1851 la Madrid-Aranjuez.Habrá que esperar a la Ley deFerrocarriles de 1855 para que las líneas tendidas pasasen de 475 Kmconstruidos hasta ese año a los más de 11.000 Km de comienzos del siglo XX. Elimpulso partió del Estado, aunque el capital, la tecnología y la iniciativafueron extranjeras (franceses principalmente).

            Se planteó un modelo radial deconstrucción y se cometió el error de utilizar un ancho de vía superior al delresto de Europa (1,67 por 1,41 metros).

 

13.2.  TRANSFORMACIONES SOCIALES. EL CRECIMIENTODEMOGRÁFICO. DE LA SOCIEDAD ESTAMENTAL A LA SOCIEDAD DE CLASES. GÉNESIS YDESARROLLO DEL MOVIMIENTO OBRERO EN ESPAÑA.

            1.El crecimiento demográfico.

               El crecimiento demográfico fue lento debido a las altas tasas demortalidad (29‰; en Europa, el 18). Alo largo del siglo la población pasó de 11,5 millones de habitantes en 1800 apoco más de 18,5 millones en 1900.  Lascausas fueron la persistencia de epidemias como el cólera (episodios de 1853,1865 y 1885) o la gripe (1890), la tuberculosis o las crisis de subsistencia.Hasta el siglo XIX, las tasas de mortalidad no bajan (14) y comienza a hacerlo las tasas de natalidad. En 1930la población ascenderá a 23,4 millones

            También tuvo una notable influenciala emigración, especialmente la transoceánica (entre 1875 y 1915 salieron 1,5millones de personas hacia Cuba, Argentina, Brasil o Argelia. Salieronprincipalmente de Galicia, Asturias, Cantabria, Canarias y el Levante, dondelas posibilidades de mejora en el empleo y en los salarios eran muy escasas).

            El 70% de la población vive ennúcleos de menos de 10.000 habitantes y sólo un 9% en ciudades de más de100.000. Durante las dos últimas décadas del siglo XIX surge el éxodo ruralgracias a la atracción de las zonas industriales de Cataluña y el País Vasco, yal crecimiento de la capital, Madrid. Para ese periodo se habían producido yalas grandes transformaciones urbanísticas de las grandes ciudades: derribo demurallas y ensanches, como el plan Cerdá en Barcelona, el barrio de Salamanca yla Ciudad Lineal en Madrid y el Ensanche de Valencia.

            En cuanto a la distribuciónregional, se advierte el aumento del peso demográfico de la periferia conrelación a las regiones interiores que si en 1787 representaban el 47,5% deltotal nacional, en 1910 había bajado al 30%.

            En cuanto a los sectores económicos,todavía a finales de siglo la mayoría de la población trabaja en laagricultura.

            2.De la sociedad estamental a la sociedad de clases.

               Tanto en Europa, como en España, la vieja nobleza y la nueva burguesíase integraron, constituyendo ambas la elite del poder y del dinero durante elsiglo XIX. Por este motivo, el paso de la sociedad estamental a la sociedad declases fue lento y desigual.

            Las elites:

- La vieja nobleza que mantuvo la propiedad pese a la abolición delrégimen señorial y la desvinculación de los mayorazgos, siguió viviendo de susrentas no contribuyendo al desarrollo industrial y financiero. También siguióen los círculos de poder por su presencia en el Senado, en la Iglesia y en elEjército. A su lado, surgió una nueva nobleza procedente de la alta burguesía yde los altos cargos de la administración y el Ejército.

- La alta burguesía estaba integrada por grandes propietarios rurales yurbanos, hombres de negocio, especuladores y comerciantes. Se trata de unburgués enriquecido con la compra de las propiedades desamortizadas. Vive delas rentas de la tierra, de los préstamos al Estado, de la especulación enBolsa, en los ferrocarriles y, sobre todo, de la especulación inmobiliaria.Sólo a finales de siglo surge en Asturias, Cataluña y País Vasco una burguesíaempresarial.

            Las clases medias las forman medianos ypequeños comerciantes, miembros de profesiones liberales, funcionarios ypequeños propietarios urbanos. Su máxima aspiración es ser propietarios,aburguesarse y ennoblecerse. Es un grupo poco articulado y poco numeroso.

            Las clases bajas:

- Urbanas: integradas por artesanos y trabajadores asalariados(tenderos, servicio doméstico, unos 800.000). Movilizados social ypolíticamente, cuando hay carestía de alimentos, contra los consumos y lasquintas. El proletariado, aunminoritario, en la segunda mitad del siglo se concentrará en Barcelona y enVizcaya.

            Estaban sujetas a la permanente inestabilidad de empleo,la falta de prestaciones sociales, el hacinamiento y la mendicidad.

            - El campesinado constituía la población más numerosa: pequeñospropietarios, arrendatarios y jornaleros. La disolución de los señoríos no alterodel todo la estructura de la propiedad. Las desamortizaciones no solo nobeneficiaron a los campesinos, sino que empeoraron sus condiciones de vida,privándoles del disfrute de los bienes comunales. En amplias zonas de España,la reforma agraria liberal significó para el campesino la pérdida de losderechos sobre una tierra que llevaban siglos cultivando.

Jornalerosy criados rurales formaban el grupo más numeroso de la sociedad española delsiglo XIX, especialmente al sur del Tajo. Esto explica la típica respuestasocial, sobre todo del campesinado andaluz durante la segunda mitad del sigloXIX. Se produjeron sublevaciones armadas cuyo objetivo era la ocupación detierras, impulsados por demócratas y republicanos, partidarios de la reformasocial.

            El clero disminuyó drásticamente de númeropor las desamortizaciones, la supresión del diezmo y de casi todas las órdenesreligiosas (se cerraron más de 2000 conventos). Mantuvo parte de su influenciasocial a través del púlpito y las confesiones. Retuvo el control de laeducación y siguió administrando la mayoría de los centros de beneficencia.Fue, en general, hostil a los cambios, rechazando la democracia, elliberalismo, el socialismo, el positivismo, el evolucionismo, el racionalismo eincluso las ciencias experimentales.

            3.El movimiento obrero.

               Se inicia por el insuficiente incremento de los salarios (un 30% frenteal 70% de los precios), el fin de las limitaciones impuestas al derecho deasociación y por la pésima calidad de vida. Sin embargo, todavía a finales desiglo no existe un sindicalismo fuerte. En 1890 comienza a celebrarse el 1º demayo (jornada instituida en 1889 por la IIª Internacional para conmemorar losmuertos de Chicago por pedir una jornada laboral de 8 horas en 1886).

            En Cataluña y Levante se habíanproducido, durante la primera mitad del siglo XIX, protestas por laintroducción de las máquinas (Barcelona, Alcoy) y las injusticias laborales, yse habían organizado algunas sociedades de socorro mutuo. Sin embargo, hasta elperiodo del Sexenio y el aumento de libertades individuales y colectivas nollegarán a España los efectos de la creación en 1864 de la AIT o IªInternacional, formándose la Sección española de la AIT por el impulso delanarquista italiano Giuseppe Fanelli. De ahí, la influencia del anarquismo enCataluña y Andalucía desde el primer momento. Paul Lafargue, yerno de Marx,propagó el marxismo, creando en Madrid un pequeño grupo, germen del PSOE.

            La ruptura de la AIT en anarquistasy marxistas hizo que actuaran de forma dividida y con intereses no siemprecoincidentes.

            El anarquismo se organiza en 1881 a partir de la Federación deTrabajadores de la Región Española (FTRE), que un año después contaba con65.000 afiliados. En 1883 se vio perjudicada por el asunto de la Mano Negra yla represión posterior. Entre sus líderes destacan Anselmo Lorenzo, FermínSaavedra e Ignacio Clariá. Es difícil conocer su fuerza social dado suabstencionismo electoral y el sistema de organización en pequeñas células. Hubodos tendencias, la anarcosindicalista, dentro de la legalidad y laanarco-comunista, de contenido terrorista. Entre sus propuestas estaban elrechazo radical de cualquier poder superior del Estado y sus instituciones, eligualitarismo, el fin del dinero, la renuncia a la participación política, elrechazo a la religión y a la Iglesia y la educación popular.

            El socialismo marxista se inicia en torno a un grupo de impresoresmadrileños que crearon en 1879 el PSOE y en 1885 la UGT en Barcelona, siendo sulíder, Pablo Iglesias. Entre sus propuestas destacan la completa liberación delproletariado, la destrucción del capitalismo, la defensa de la revolución, lasocialización de la propiedad privada, el anticlericalismo, el antimilitarismoy la oposición al terrorismo como medio para alcanzar el poder. En laselecciones de 1901, el PSOE obtuvo 4.500 votos en Madrid y 25.000 en todaEspaña. En 1902, la UGT tenía 30.000 afiliados.

 

  13.3. TRANSFORMACIONES CULTURALES. CAMBIOEN LAS MENTALIDADES. LA EDUCACIÓN Y LA PRENSA.

            1.Cambio en las mentalidades: Krausismo, Positivismo, Darwinismo.

     La cultura española del siglo XIX secaracteriza por la influencia de las corrientes culturales europeas, por ladifícil convivencia entre tradición y progreso, por el elevado analfabetismo yel escaso interés por la cultura y la ciencia.

            Destaca la irrupción del krausismo como modelo de pensamiento.Se trataba de un sistema filosófico formulado por los alemanes Christian Krausey Heinrich Ahrens, e introducida en España por el profesor Julián Sanz del Ríohacia 1874. Pronto se formará un grupo en el que se encontraban Giner de losRíos, Bartolomé Cossío, Canalejas, Fernando de Castro, Rafael Altamira,Salmerón y Azcárate. Su ideología se basaba en la primacía de la razón, ladefensa de la libertad de conciencia, el culto a las ciencias experimentales,liberalismo y tolerancia, moral austera, importancia de la disciplina y delcumplimiento del deber individual, optimismo en la naturaleza humana,anticlericalismo y espiritualismo de carácter místico-panteísta que condujo abuscar la presencia de Dios en la naturaleza, la más auténtica manifestacióndivina.

            Pensaban también que la falta delibertad había impedido el desarrollo de la ciencia en España, culpando a laintolerancia católica y a la Inquisición el haber deformado a los españoleshasta convertir nuestro país en un cuerpo enfermo, sufriendo por esto durosataques del clero.

            Propugnaban la incorporación de lasmujeres a la enseñanza, la europeización del país, la reforma de las costumbresy la confianza en la acción educativa y pedagógica para superar la ignorancia.

            La principal obra del krausismo fuela creación en 1876 de la “Institución Libre de Enseñanza” en Madrid, a la quese añadió en 1907 la “Junta de Ampliación de Estudios e InvestigacionesCientíficas”.

            Por su parte, el positivismo impulsó la incorporación delos modernos métodos científicos al estudio de los fenómenos sociales, dejandode lado las especulaciones metafísicas del pasado. Fueron aplicados a losestudios sociológicos (Azcárate), antropológicos (Antonio Machado Álvarez) ehistoriográficos (Altamira).

            El darwinismo también penetró entonces. En 1877 Darwin fue nombradoprofesor numerario de la Institución Libre de Enseñanza, siendo GonzálezLinares el encargado de difundir sus teorías, provocando numerosos ataques dela Iglesia.

            2.La educación.

               Tras el Sexenio Democrático, un periodo en el que había existido unaamplia libertad de cátedra, la Restauración significó el establecimiento de unarígida censura contra cualquier manifestación antimonárquica o contra el dogmacatólico. Esto hizo que algunos catedráticos fundaran la Institución Libre deEnseñanza, con una pedagogía de vanguardia.

            Fuera de este islote, se mantuvo laenseñanza tradicional, basada en métodos anticuados y poco críticos y sometidaa la vigilancia estricta de la Iglesia católica. Más de 50.000 religiosos yreligiosas se dedicaban a la enseñanza, sobre todo en Primaria, donde apenasintervenía el Estado.

            La enseñanza Secundaria se ceñía a50 institutos repartidos por todo el territorio, destinados a los hijos defamilias con posición acomodada.

            Esta situación del sistema educativoprovocó un gran atraso en el desarrollo científico y la investigación.,manteniéndose una mentalidad atrasada y tradicional en las clases dirigentesdel país.

 

 

            3.La prensa.

               Fue uno de los principales vehículos de expresión y creación de estadosde opinión y de difusión de las corrientes culturales europeas. A través de laprensa se dieron a conocer las obras de los principales escritores eintelectuales y, sobre todo, los acontecimientos más destacados de la época.

            Ya tuvo una resonante importanciadurante el Trienio Liberal, llegándose a publicar más de medio centenar deperiódicos. Sin embargo, es a partir de los años 30 cuando la prensa adquiereuna dimensión nacional. En la época isabelina destacan diarios como “La Época”,“La Iberia”, “El Clamor Público” o “La Democracia”, a través de los cuales sedifunde el liberalismo.

            Desde los años 60, la madurez y elpluralismo de la prensa española se manifiesta en la aparición de un nuevo tipode periódicos de información general, como “El Imparcial” o “La Correspondenciade España” y nuevas publicaciones de prensa especializada y de revistasilustradas como “La Ilustración Española y Americana” de 1869.

            4.Las manifestaciones literarias y artísticas.

               Distinguimos en el siglo XIX dos periodos separados por el SexenioDemocrático. En el primero el romanticismohistórico, impulsado por la influencia de Chateubriand y Walter Scott, dalugar a un romanticismo tradicionalista y antiliberal en las obras de AlbertoLista y Agustín Durán. El romanticismoliberal aparecerá hacia 1834, influido por la obra de Víctor Hugo, siendosus principales representantes Larra, Martínez de la Rosa y José de Espronceda.Tendrá también un componente regional como ocurre con la Renaixença catalana.

            A mediados de siglo se impone el realismo, representado por las obrascostumbristas de Fernán Caballero. No obstante el Romanticismo continuará tantoen la obra de Bécquer como en la de Rosalía de Castro.

            La arquitectura compaginó elementos modernistas (ensanches deBarcelona y Madrid) con historicistas (neoclásico, neogótico, neomudéjar). La escultura mantuvo viva la tradiciónneoclásica en la obra de Bellver, Querol o Benlliure. La pintura fue más rica y variada. El neoclasicismo dio pasó a losrománticos Alenza y Lucas. El realismo tiene en Madrazo, Martí y Ansina a susprincipales representantes, con escenas de la vida cotidiana. Hacia mediados desiglo se impone el academicismo de tipo histórico, destacando Eduardo Rosales,Gisbert, Pradilla y Mariano Fortuny.

            El segundo periodo elrealismo se impone en su vertiente naturalista, destacando Benito Pérez Galdós,Leopoldo Alas “Clarín”, Valera, Blasco Ibáñez o Pardo Bazán que nos muestranuna España urbana y rural desde un punto de vista crítico.

            Entre los años 1898 y 1914 triunfanlas tesis modernistas de los hombres de la generación del 98 y delregeneracionismo.

            Se produce en el ámbito musical unauténtico afán nacionalista, inspirado en la riqueza del folklore: Sarasate,Albéniz, Granados, Turina y, sobre todo, Falla y Rodrigo.

            El arte de finales del siglo XIXtiene en el arquitecto catalán Antonio Gaudí al máximo exponente de laarquitectura modernista. En pintura destacan Casas, Rusiñol, Nonell, Zuloaga yun joven Picasso. También se puede hablar de un arte de exaltación delregionalismo en autores como Pinazo y Sorolla (Valencia), Romero de Torres(Andalucía) o Zubiarte y Arteta (País Vasco)

            A principios del siglo XX se imponela arquitectura funcional, los escultores Macho, Julio González y Gargallodesarrollan los “ismos” y Picasso y Gris inician el cubismo.



[1]Cesión perpetua o a largo plazo del derecho a disfrutar de un inmueble a cambiode un pago anual.